
En el puerto de Génova, la Guardia Costera ha ordenado la detención
de dos buques mercantes entre los diez inspeccionados
desde principios de año como parte de las actividades de control
seguridad y protección llevadas a cabo por personal del Estado rector del puerto
Control de las unidades extranjeras en tránsito en los puertos italianos.
Uno de los dos barcos detenidos es el ro-ro
Salammbo de
bandera tunecina que es operada por la empresa tunecina
Cotunav. El buque, que tiene un tonelaje de unas 20.000 toneladas y es
puesta en servicio en 1997, ha sido sometida a
inspección - anunció la Guardia Costera - por su alto nivel de
Perfil de riesgo. En el
Salammbo se encontraron
deficiencias graves, incluidos problemas con los medios de transporte colectivos
planta de rescate y tratamiento de aguas residuales, en
violación de la normativa ambiental vigente. Por el momento, el barco
permanece bajo custodia a la espera de que se resuelvan las cuestiones críticas
Informó.
El segundo barco detenido es el Comandante, un
carga general que enarbola la bandera de Vanuatu con más de 30 años de
servicio y un tonelaje de unas 3.000 toneladas, que fue
Seleccionado para los controles gracias al sistema de segmentación
desarrollado por la Comandancia General de la Guardia Costera. El sistema,
en línea con los objetivos del Ministerio de Infraestructura y
Transporte, analiza una serie de datos relacionados con los buques,
teniendo en cuenta elementos como el rendimiento de la empresa,
y los resultados de las inspecciones anteriores. Análisis de datos
en particular, el bajo rendimiento de la empresa y el
reportada en una inspección previa, permitió identificar la
buque como una prioridad para el control. Después de tres días de
Al buque se le permitió zarpar después de una
una nueva inspección que verificó la resolución de la
aspectos técnicos, operativos y documentales, en particular
cooperación con el Estado de abanderamiento y el organismo de clasificación.
El almirante Piero Pellizzari, comandante del puerto de Génova y
director marítimo de Liguria, recordó que "el año pasado
año, en Génova, de los 120 barcos extranjeros inspeccionados, diez fueron
paradas por infracciones relacionadas con la seguridad de la navegación y
protección del medio ambiente, incluidas las irregularidades en la
emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx), un problema -subrayó- en la
nuestra atención constante".